tuyo soy yo, salvame

Dios nos creó a todos para que tengamos comunión con El.  Para que nuestras vidas giren alrededor de El.

Pero todos hemos vivido la vida a nuestra manera, girando alrededor de nosotros mismos.

Lo que pasará después de nuestra muerte depende de lo que hagamos con nuestra vida aquí en la tierra.

Si optamos por vivir separados de Dios aquí en la tierra, viviremos para siempre separados de El.  A esta separación eterna la Biblia la llama el infierno. 

Si optamos por vivir en comunión con Dios aquí en la tierra, viviremos para siempre con El.  A esta unión la Biblia la llama el cielo.

Dado que hemos pecado contra El a través de vivir a nuestra manera, ¿como podemos entrar ya en comunión con El?

A través de Jesucristo.

Dios es amor.  El no quiere que vivamos separados de El, ahora o en la eternidad.     El nos creó para vivir en Su amor.  Por tanto, mandó a Su Hijo, Jesucristo, para vivir en nuestro mundo como ser humano y morir en una cruz.    ¿Por qué murió en una cruz?     Para sufrir el castigo que merecemos tú y yo por nuestro pecado.  Para pagar nuestra deuda.

Dado que Jesús sufrió el castigo y pagó nuestra deuda, Dios nos puede perdonar por haber vivido separados de El 

Nuestra relación con El puede ser restaurada.

Además, Jesús resucitó de entre los muertos, y Dios manda al Espíritu Santo de Jesús para que viva en cualquier persona que vuelve a tener comunión con El.  El Espíritu Santo nos hace nuevas personas y a través de Su poder podemos vivir vidas que giran alrededor de Dios y no de nosotros mismos.

 ¡Es una gran aventura!

¿Quieres tener comunión con Dios a través de Jesucristo?

¿Quieres ser perdonado de todo tu pecado y llegar a ser una nueva persona en Jesús?

¿Quieres que tu vida gire alrededor de Dios y no de ti  mismo?

Si es así, clama a Dios con todo tu corazón, “Tuyo soy yo, sálvame.” (Salmos 119:94)  Confía en El.  El te escuchará.


 

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